Género

Entrevista a Beatriz Preciado, pansexual

Salud, enfermedad y...¿santidad?

¿ qué es estar sano y qué es estar enfermo...?

Las dos caras



Con tan sólo mirar a cada uno de nosotros podemos encontrar las dos caras de la misma moneda. En todas las caras, en todas las personas…

(si se coge un retrato, se corta por la mitad, se duplica cada una de la partes y se juntan aquellas que son iguales....aparecen los dos perros....)




Pasión de control

Por favor tomen nota de que los verdaderos opuestos son impotencia vs. pasión de control. Si ustedes sienten que tienen que controlar todo, inmediatamente se van a sentir impotentes.”

Fritz Perls. Sueños y existencia

Resistencia

"Uno nunca se sobrepone a nada resistiéndolo. Solamente se puede sobreponer a algo metiéndose más adentro. Si se es rencoroso, siendo más rencoroso. Si uno está actuando, aumentando la actuación. Sea lo que sea, si uno se mete lo suficientemente adentro, entonces desaparecerá, será asimilado. Ninguna resistencia sirve de nada."
Fritz Perls. Sueños y existencia

Unidad y diferenciación

Cuando nace un bebé, éste vive en unidad con su madre, no hay nada que se diferencie de la madre tierra, él es UNO con ella. A medida que el bebé se va desarrollando se hace necesario que el bebé empiece a distinguirse como una realidad diferente a su madre para poder desarrollarse. Esto hace que la concepción del mundo para el bebé pase a ser bipolar YO-TÚ (bebé-madre), luego vendrán madre-padre, derecha-izquierda, delante-detrás y otras muchas polaridades que ayudarán a la persona a situarse en el entorno y a relacionarse con él, haciendo que se sienta como un ser diferenciado y autónomo. Esta concepción del mundo no será completa sino sesgada, ya que el ser implicará un no-ser.
Todas las concepciones religiosas o existenciales mayoritarias conocidas han desarrollado un conjunto de dogmas o creencias acerca de la divinidad o normas morales que apuntan hacia la concepción del mundo como una UNIDAD como la vía para acercarse a la divinidad.
Así, las teorías desarrolladas para que la persona se acerque a la divinidad comprenden de alguna manera u otra la integración de su personalidad para llegar a la UNIDAD.

Polaridad y unidad

En cualquier aspecto de la naturaleza, y en cualquier forma de nuestro organismo todo tiene su opuesto, noche-día, Yin-Yang, bueno-malo, claro-oscuro, fuerte-débil.....Todas, formas polares, son parte de nuestra naturaleza, y en si mismas no son incompatibles, somos nosotros quienes a través del juicio previo limitamos nuestra conciencia considerando adecuada una de las partes. Los seres humanos tendemos a conocer y valorar en parejas de contrarios, tendemos a fraccionar la realidad en pedazos, para poder analizarla. Nuestro proceso de conciencia, tras percibir la sensación que origina cualquier fenómeno, elabora un proceso mental de análisis, desmenuzando la realidad en dos partes, esto nos plantea un conflicto porque nos obliga a diferenciar y a decidir, sobre la bondad de una de ellas, eligiendo un lado y rechazando el otro, el contrario, a través de esta primaria discriminación rechazamos el todo, la unidad, y polarizamos nuestro existir. Si nos quedamos en esta primera fase de análisis "desintegrativa" y caemos en la exclusión incurrimos en una carencia. Por ejemplo en el dibujo de la copa de Rubin , se puede experimentar claramente el problema de la polaridad que este caso plantea, concretamente, caras/copa en figura /fondo. En esta imagen el negro depende del blanco. Esta interdependencia de los contrarios nos indica que, en el fondo de cada polaridad, existe una unidad que nosotros, los humanos, no podemos aprehender con nuestra conciencia, incapaz de percepción simultanea. Es decir, tenemos que dividir toda la unidad en dos polos, a fin de poder contemplarlos sucesivamente. Lo polar entonces no es el fenómeno, sino el conocimiento que tenemos de él a través de nuestra conciencia. En el caso de nuestra respiración: podemos dividirla en dos componentes, inhalación y exhalación, siendo la exhalación el contrario, el polo opuesto a la inhalación. No podría existir inhalación si no existiera su contrario la exhalación, si así fuera el proceso respiratorio, como lo conocemos, no existiría. Así que un polo, para su existencia, depende del otro polo. En la unidad, todo y nada se fusionan en uno, la nada no tiene manifestación o límite con lo que no es polar, en la unidad no hay reconocimiento, no hay discriminación posible, no hay empeño ni objetivo, solo hay ser porque no hay un algo externo que añorar, La relación de los opuestos consiste en que la existencia de uno necesariamente exige la existencia del otro; la interacción de los mismos funciona como un proceso dialéctico (Castanedo)
Las polaridades están relacionadas con la historia particular de cada persona y con la percepción de su realidad interior. Esta realidad determina que se desarrollen polaridades cuyas características son ego sintónicas o aceptables para la conciencia de la misma y ego distónicas o inaceptables para el sí mismo. A partir de polaridades en pugna se generan conflictos polares que pueden ser tanto intrapersonales como interpersonales.





El génesis

Tradición católica: El Génesis

El Génesis

Capítulo 1: La creación

1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra
1:2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. 1:3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. 1:4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. 1:5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. (...) 1:14 Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años (...) ,1:16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche (...), 1:18 y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
2:1 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 2:2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.





Sinograma del Tao

Filosofia china: El Tao

El Taoísmo establece la existencia de tres fuerzas: una positiva, otra negativa y una tercera, conciliadora. Las dos primeras se oponen y complementan simultáneamente entre sí, son interdependientes de manera absoluta y funcionan como una unidad. Son el Yin (fuerza negativa /sutil, femenina, húmeda...) y el Yang (fuerza positiva/concreta, masculina, seca...) La tercera fuerza es el Tao, o fuerza superior que las contiene. "Yang" literalmente significa la ladera luminosa (soleada) de la montaña, y "Yin" la ladera oscura (sombría) de la montaña. La idea de montaña se entiende como símbolo de "unidad". Así, aunque representan dos fuerzas aparentemente opuestas, forman parte de una única naturaleza. La igualdad entre las dos primeras fuerzas entraña la igualdad de sus manifestaciones consideradas en abstracto. Por lo que el taoísta no considera superior la vida sobre la muerte, no otorga más valor a la construcción sobre la destrucción, ni al placer sobre el sufrimiento, ni a lo positivo sobre lo negativo, ni a la afirmación sobre la negación. Las cosas cotidianas e insignificantes tienen un significado mucho más profundo del que nosotros le damos.

El Tao es intemporal e ilimitado; Es la fuente primaria cósmica de la que proviene la Creación. Es el principio de todos, la raíz del Cielo y de la Tierra, la madre de todas las cosas.
Todas las cosas bajo el Cielo gozan de lo que es, lo que es surge de lo que no es y retorna al No-Ser, con el que nunca deja de estar ligado.
El mundo de los seres puede ser nombrado con el nombre de No-Ser y el mundo de los fenómenos con el nombre de Ser. Las diferencias recaen en los nombres, pues el nombre de uno es Ser y el del otro, No-Ser, pero aunque los nombres son distintos, se trata de un solo hecho: el misterio desde cuyas profundidades surgen todos los prodigios. Al encontrar el camino que conduce de la confusión del mundo hacia lo eterno, estamos en el camino del Tao.

Taijitu : Yin-yang

Filosofia greco-egipcia: El Kybalión


El Kybalión es el conjunto de principios herméticos, llamados siete principios de la verdad según el sabio Hermes Trimegisto. Estos principios conforman la base de la filosofía hermética.

Principio o axioma hermético de la polaridad:

"Todo es doble; tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son los mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grados; los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades; todas las paradojas pueden reconciliarse"

Este principio encierra la verdad de que todo es dual; todo tiene dos polos; todo su par de opuestos, afirmaciones que son de otros tantos axiomas herméticos. Explica que en cada cosa hay dos polos, dos aspectos, y que los “opuestos” no son, en realidad, sino los dos extremos de la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados entre ambos. El calor y el frío, aunque opuestos, son realmente la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados de aquella. Así también, la luz y la oscuridad son polos de la misma cosa, con mucha gradación entre ambos.

Hermes Trimegisto

Polaridad y Gestalt

Desde el punto de vista gestáltico y según Celedonio Castanedo (Terapia Gestalt. Enfoque del aquí y ahora Editorial Herder, página 257) trabajar con las polaridades que presenta el cliente en su personalidad, es uno de los instrumentos por excelencia que conduce a la integración de la personalidad en una sola unidad que cuenta, en su esencia, con la fuerza ejercida por la unión de los opuestos. Esto significa lograr la configuración de la totalidad (significado de la palabra Gestalt), que las dos partes se relacionen una con otra en un proceso estructural. Para llegar a este proceso de integración se requiere explorar cómo el cliente percibe la existencia en al aquí y ahora, cómo presta atención al continuum de darse cuenta de la experiencia que está viviendo.


Indiferencia Creativa

Para integrar el concepto de polaridades Perls utiliza la influencia de la teoría de la indiferencia creativa de Sigmund Friedlander. Esta teoría plantea que cada acontecimiento consta de un punto cero a partir del cual surge la diferencia de estos contrarios, los cuales demuestran en su contexto específico una gran afinidad el uno por el otro. Al permanecer atentos al centro, podemos adquirir una capacidad creativa para ver ambas partes de un suceso y completar una mitad incompleta. Al evitar una visión unilateral logramos una comprensión mucho más profunda de la estructura y función del organismo. En términos de polaridades, los sentimientos negativos suelen coincidir con el opuesto que no logra emerger como figura y desequilibra la percepción de su otra polaridad (la aceptada y aceptable).. Cuanto más intentamos identificarnos con uno de los lados, más vigilamos y ponemos energía en el otro.

Cuando frente a una situación determinada no reconocemos y aceptamos una de las partes, las respuestas son cada vez más rígidas y menos creativas, creando situaciones pobremente resueltas, inconclusas. Cuando la persona elige una de las partes, negando o rechazando su contraria, empobrece su capacidad de darse cuenta, pues mira las cosas desde un único sitio. Generalmente juzga que son incompatibles y que una parte ha de ganar a la otra, lo que además genera conflictos internos y externos. Encontramos ese punto cero a partir de confrontar la diferencia de los contrarios y descubrir su simetría invisible. Su punto de unión, el lugar en que ambos se neutralizan, el punto medio.
Perls dice que los opuestos existen por diferenciación de "algo no diferenciado" y que el punto 0 es el punto donde comienza la diferenciación.
En la aplicación terapéutica esta diferenciación es importantísima: la llamamos polarización, es decir, que los opuestos se definan con claridad, que extremen sus posiciones para poder reconocer quienes son estos contendientes, para poder establecer un diálogo entre ambos, donde se reconozcan, se escuchen, se entiendan y puedan llegar a algún tipo de acuerdo (P. Peñarrubia)
Se busca la integración armónica de las polaridades complementarias de cualquier comportamiento humano (por ejemplo: agresividad y ternura) más que la eliminación de una en provecho de la otra, intentando lograr una solución que una ambos polos para formar una figura más importante que la simple combinación de los opuestos: una creación nueva.
En este contexto las cualidades no son contradicciones irreconciliables, sino distinciones que serán integradas en el proceso de la formación y destrucción de la Gestalt.

Desde el punto de vista de la actitud del terapeuta, Freud recomendaba a los analistas"atención flotante" y "escepticismo benevolente". El gestaltista combina una implicación activa y a la vez una permanencia en ese punto 0, lo cual no es nada fácil.
Con la polaridad, a través de la afirmación vamos creando un "yo idealizado", y a la vez, negamos aspectos propios del organismo que al tomar conciencia de ellos, nos conectan con lo que evitamos, "yo negado", mantener esta negación nos implica un gran esfuerzo organísmico, tensión interna, ya que hay en nosotros capacidades, características propias que no nos vamos a permitir usar. De esta forma, ante necesidades que nos van apareciendo en el campo, y que necesitan de recursos de los cuales disponemos, el organismo va a tratar de "negarlos" y buscar una solución neurótica, que signifique manipular el entorno para dotarse de recursos del mismo, en vez de usar los propios incorporados a su "yo negado".
Es de esta manera que el organismo pierde la capacidad de autorregulación, ya que no es solo cognición, un proceso exclusivamente mental de conceptos y teorías, sino que es organísmico, bloqueo en la capacidad sensitiva y muscular y manifestación de emociones ligadas a lo que es bueno, a lo aceptado. Así evitamos el darnos cuenta de aspectos propios que no queremos reconocer en nuestro organismo.

Trabajo con polaridades

El trabajo con polaridades en Terapia Gestalt facilita la capacidad creativa para ver ambas partes de un suceso y completar una mitad incompleta. Al evitar una visión unilateral logramos una comprensión mucho más profunda de la estructura y función del organismo.
Si el individuo no se permite ser malvado, tampoco será genuinamente bondadoso.

Debo enseñarme a invadir aquella parte de mi que no apruebo, poniéndola al descubierto y después entrar en contacto con la parte que no asumo. Este es el primer paso, ponerme en contacto con la forma en que mantengo en secreto algo de mí mismo.
Cuando me siento más amable con mi secreto, porque he llegado a comprenderlo mejor, puedo llegar a relacionarme con otra persona que procura penetrar en ese territorio interior o amenaza parte de mi mismo. Zinker llamó a este proceso Estiramiento del autoconcepto, pues crea más espacio en la imagen que uno tiene de sí mismo Zinker (1999)

En el abordaje de las polaridades muchas veces los adelantos se hacen examinando lo obvio desde las características personales que reconocemos en nosotros mismo, otras veces es necesario recurrir a trabajos más profundos con la "sombra" que está presente en nuestra vida para llegar al "darse cuenta" y producir transformaciones.
La filosofía básica de la terapia Gestalt es la diferenciación e integración de la naturaleza. La diferenciación conduce por sí misma a polaridades. Como dualidades, estas polaridades se pelearán fácilmente y se paralizarán mutuamente. Al integrar rasgos opuestos, completamos nuevamente a la persona. Tal persona tendrá la posibilidad de ver la situación total (una Gestalt) sin perder los detalles. De este modo, obtiene una mejor perspectiva que le permite enfrentar la situación mediante la movilización de sus propios recursos.
El trabajo con polaridades permite el contacto con diferentes partes de uno mismo, para ampliar la visión y el concepto que se tiene de sí e integrar las diferencias en conflicto.
Perls dice que sentirse bien significa para la persona identificación, es decir, ser uno consigo mismo. Sentirse mal significa alienación, alejarse de sí mismo. Cuando definimos lo que somos o no, estamos discriminando, y esta discriminación se llama en Gestalt límites del yo. Este límite del yo, o concepto del yo, es flexible. En estados patológicos, moralidad rígida o miedo rígido al cambio, este límite demasiado estrecho provoca conflictos y empobrecimiento, poca tolerancia a los cambios y las diferencias.

Fases del proceso

- Cuando en el individuo se da un conflicto entre partes diferentes , a menudo ninguna de ellas deja expresarse con claridad a la otra. Lo primero que necesita cada una de estas partes es diferenciarse y expresarse. Es decir, polarizarse; que cada uno de los polos opuestos se defina con claridad. Permitir que el conflicto que está sucediendo se muestre a la conciencia y que se exprese ampliamente qué está provocando ese conflicto. Esta diferenciación es importante, pues si se está indiferenciado y se boicotea la expresión y la información, no puede haber dialéctica, ni conciencia ni integración.

-Tomar conciencia de qué aporta/limita cada parte y cómo se están relacionando entre ellas. Es probable que se peleen entre sí y se polaricen mútuamente.

- Facilitar que las partes en conflicto establezcan un diálogo entre ellas y lleguen a pactos.


Al integrar rasgos opuestos, completamos nuevamente a la persona.

El crecimiento, por tanto, depende de que se renueven y dinamicen las posibilidades de contacto entre polaridades:

- Viviendo plenamente cada polaridad, no retrayéndola al fondo si antes no se ha completado como figura

- Facilitándole el contacto con su opuesto


Algunos abordajes prácticos en el trabajo terapéutico (P.Peñarrubia)

- Convertir un mecanismo en su opuesto.

- La sustitución del "pero" (o el "o") por el "y". La conjunción adversativa señala una dualidad, mientras que la ilativa favorece la aceptación de opuestos.

- La sustitución de la pregunta "por qué" por la observación del "cómo". El pensamiento diferencial a través del "cómo" ayuda a percibir las diferencias, los opuestos.

- La congruencia, o coherencia en la expresión. Es decir, la adecuación de la forma y el contenido. Cualquier desequilibrio en este sentido puede señalar una polaridad rechazada.

- La expresión de los sentimientos negativos. Clarifica zonas de ambigüedad (o te quiero o te odio) que tienden a rigidizarse en dicotomías y permite el fluir creativo de las polaridades.

- El desdoblamiento (silla). Técnica que consiste en poner en la silla de enfrente cualquier parte no reconocida por el individuo, facilitando el desdoblamiento y los diálogos entre opuestos.

- La teatralización de una polaridad. Se trata de jugar un rol con el máximo de implicación para así descubrir y reconocer las propias partes proyectadas o inexploradas. Es especialmente eficaz para atravesar barreras emocionales como la vergüenza, la ansiedad, el disgusto…

- El juego de la reversión o inversión. La persona explora aspectos que teme vivir o que rechaza jugando roles que generalmente tiene rechazados por introyectos.

- La exageración, amplificación, repetición. Como forma de ampliar el darse cuenta o permitir un sentido diferente del original, induciendo un opuesto sobre el que trabajar.